ActualidadCuriosidades

¿Vives una relación de pareja simbiótica?

Estas relaciones hacen que las personas se fusionen y pierdan cada una su identidad individual

Existen muchas formas de relacionarse y de vivir en pareja, así como muchas formas de amar. Una de estas es la relación simbiótica que se da cuando una persona siente la necesidad de fusionarse con el otro y llega a perder la identidad individual que se da aun viviendo en relación.

Por lo general este tipo de relación surge cuando se une una persona dominante con una persona sumisa. Se crea un vinculo donde la persona siente que no se pueden separar, sus personalidades se funden y ambos pierden sus personalidades individuales. Además, sienten ansiedad y temor cuando la relación se ve amenazada, así lo explica la psicóloga Eva Herbert en una publicación en su cuenta de Instagram (@eva_herbert)

Para la especialista, este tipo de relación será satisfactoria y parecerá gratificante, pero bloqueará las posibilidades de avanzar hacia la integridad y gozar de salud mental. Dentro de los sentimientos que se pueden experimentar está la necesidad desesperada de tener a la otra persona, algo que se aleja del significado del amor.

“Una relación sana nunca te hará sentir de esa manera. El amor es para disfrutarse y compartir con alguien más lo que eres, pero sin perder tu individualidad. No parece muy buena señal estar en una relación en la que te sientes ansiosa, con miedo si algo pasa con él/ella o necesidad, simplemente porque las relaciones sanas te hacen sentir tranquilidad y libertad”, afirma la creadora de (@beauty_value)

Según el portal La mente es maravillosa, las relaciones de pareja en que está presente este fenómeno se caracterizan porque sus miembros se acaparan entre sí de manera completa hasta llegar al punto de que no pueden hacer nada el uno sin el otro. No hay tiempo ni atención para otros asuntos. Han pasado de ser dos personas para convertirse en uno.

Esto podría parecer en un inicio lo “normal”, pero en las relaciones simbióticas, sus miembros están ahogados en un “nosotros”, es decir, todo lo demás se ha terminado, hasta aquello que cada una hacía en solitario. Solo existe su universo, su mundo y se ha perdido la individualidad.

Otras características de estas relaciones

1. Se aman porque se necesitan: este vínculo te hace pensar que necesitas a la otra persona y por eso la amas. Por lo general suelen ser relaciones inmaduras a nivel emocional y se relacionan entre ellas desde la necesidad y a menudo rellenan sus vacíos emocionales con la presencia del otro.

2. Sus miembros suelen tener baja autoestima o problemas en la infancia.

3. Se responsabilizan del dolor del otro: al no existir individualidad se sienten responsables de los sentimientos del otro, aunque en ciertos momentos también lo responsabilizan de cómo se sienten y no dudan en reprochárselo.

4. Suelen aparecer miedos y celos de forma constante.

5. Falta de identidad: los miembros de las relaciones simbióticas pierden de forma progresiva su identidad para adoptar los gustos, preferencias y formas de pensar de compañero. Esto ocurre hasta tal punto que acaban por no poder diferenciar entre lo que le gusta a la pareja y sus gustos propios.

6. Se genera bastante sufrimiento y malestar: es inevitable que el sufrimiento aparezca en este tipo de relaciones, si solo hay necesidad y no libertad.

¿Cómo solucionarlo?

Lo primero es evitara relaciones con personas dominantes: este tipo de relación por lo general utiliza comportamientos dominantes seguidos de disculpas sin mostrar cambios en sus acciones, niegan que exista un problema o se niegan a buscar ayuda para el problema. Si sientes esto es necesario evaluar si vale la pena continuar ahí.

Trabajar para salir de la simbiosis: esto, aunque es difícil es posible, para hacerlo debes entender que: amar no es necesitar: nacimos enteros, no necesitamos una media naranja para completarnos. Por lo tanto, el amor no se nutre de la necesidad, sino de la preferencia y de la elección libre.

Hay tiempo para todo. Que tengamos pareja, no implica que abandonemos todo lo que estábamos haciendo o que dejemos de ver a nuestras amistades y familiares.

Cada uno es responsable de sí mismo: no podemos responsabilizarnos de todo lo que dice, hace o siente la otra persona, no es nuestra responsabilidad, sino la suya.

Es necesario mantener la identidad personal: No podemos invisibilizar quiénes somos y adoptar los comportamientos, pensamientos y sentimientos del otro.

Hay que aprender de las diferencias. Descubrir al otro, identificar sus diferencias, aprender de ellas… puede resultar fascinante.

Reflexiona: también es importante reflexionar sobre la relación de pareja, es decir, ¿qué beneficios tiene para tu bienestar?, ¿qué pérdidas implica? Y compartirlo con tu pareja, poner sobre la mesa los sentimientos y qué pueden hacer para mejorar.

Ir a terapia: mereces sentir confianza en ti, libertad e independencia. Si estás en una relación como esta busca ayuda profesional. Además “para amar a alguien más debes amarte mucho a ti misma primero, y eso no siempre es sencillo, por eso háblalo con alguien especializado en el tema, busca las herramientas y aplícalas en tu vida”, concluye Eva.

Fuente: https://www.diariolibre.com/estilos/buena-vida/vives-una-relacion-de-pareja-simbiotica-BL24496124

Comentarios para este artículo

Artículos Relacionados

Botón volver arriba