Opinión

Ingrediente para enseñar

Señor director:

Sin lugar a dudas que la emoción es el ingrediente fundamental para poder enseñar y el motivo por lo que el niño aprende; en los pequeños lo que debemos de educar es la curiosidad, ya que ésta es lo que sobresale, es aquello que está y que es diferente a lo que vemos monótono, entonces si despertamos el interés por aprender estamos despertando la emoción que es lo que hace que en el cerebro se abran las ventanas de la atención.

Con la atención y esas ventanas abiertas las maquinarias del conocimiento se ponen en marcha y esos ingredientes son los que aportan para lograr los grandes aprendizajes. Nunca debemos decirle a un niño atiende y presta atención, eso no tiene significado alguno, mas bien debemos despertar su atención e interés a través de la motivación con imágenes, palabras y gestos llamativos, ya que de esa manera ellos podrán encontrar interesante prestar la atención necesaria para lograr aprender lo que se les desea enseñar, con todos estos elementos logramos dar a entender lo importante que es la palabra del maestro, cuando exige que produzca el estímulo de las áreas de nuestro cerebro, de manera que si aplicamos estos factores cambiaremos en profundidad lo que significa aprender, memorizar y enseñar.

Es muy emocionante enseñar, ayudar a que cada niño sea y viva diferente, esto lo logramos cuando entendamos claramente que para enseñar se necesita carisma, esa magia que hace que todo sea posible y distinto, que nos hace sentir felices cuando realizamos esa hermosa labor, además cuando vemos que los niños responden a lo que estamos enseñando.

Para lograr grandes cambios al momento de enseñar, debe existir la magia de la emoción que será siempre la responsable de convertirnos en personas diferentes, no solo por los conocimientos que enseñamos sino también por aportar a que otras personas sean capaces, juiciosas y pensantes, cuando se entienda a profundidad que la emoción y la motivación deben ser los ingredientes claves en el proceso enseñanza aprendizaje, entonces seremos capaces de entender la falta de atención de los niños al momento de enseñar y aprender.

Atentamente,
Iris de la Cruz Paula

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