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El masaje facial es el hábito de skincare al que me comprometo en 2021

Desde que comenzó la pandemia, mi cuenta de Instagram se ha llenado de entrenamientos y herramientas faciales. Cada que hago scroll, veo a alguien usando un Gua Sha en la cara para un masaje linfático, u otro inflando las mejillas al estilo del trompetista Dizzy Gillespie para ejercitar sus músculos. Luego están todas las herramientas en venta: una pequeña pieza dorada que parece un rodillo de pintura con púas, una herramienta de microcorriente que se asemeja a un juguete sexual y envía descargas a través de la piel para tonificar los músculos, y una barra delgada de metal con una bola al final para estimular diferentes músculos como ejercicio de reflexología facial y desintoxicación. Los antes y después son particularmente fascinantes: se levantan los pliegues nasolabiales, desaparecen las bolsas debajo de los ojos y se alisa la papada. Llamémoslo la era del nip-tuck au naturel.

Sin duda me han influido: todas las mañanas empiezo con un masaje linfático general desde la clavícula con un aceite facial (durante el cual puedo sentir literalmente el fluido drenando mi rostro). A continuación, sigo las lecciones de la aplicación Glowbe y a varios instructores de Instagram para hacer un entrenamiento facial de 30 minutos en casa, que incluye movimientos faciales extraños y usar mis manos para ayudar a la estimulación de los músculos. (La gravedad es crucial aquí: nunca hacia abajo, solo hacia arriba). Luego, utilizo una herramienta de jade Gua Sha del tamaño de un puño para drenar el exceso de líquido, seguido de un rodillo de belleza que utilizo para amasar aún más mi cara y mi pecho. Finalmente, como la cereza del pastel, utilizo una herramienta de microcorriente que envía descargas satisfactorias, como pellizcos, a mi cara. El resultado final me revela como una diosa no hinchada y de mejillas afiladas, particularmente ideal cuando Zoom parece captar todos los ángulos desfavorables.

La tendencia de la gimnasia facial ha alcanzado la rutina diaria de muchas y muchos.© Vogue México y Latinoamérica La tendencia de la gimnasia facial ha alcanzado la rutina diaria de muchas y muchos.

No soy la única que se ha dado cuenta de la tendencia. Mis compañeros de trabajo constantemente envían mensajes de texto sobre diferentes variaciones de Gua Shas y otras herramientas para el rostro. Es como coleccionar cartas de Pokémon: hay una nueva actualización de una herramienta cada semana, y tenemos que atraparlas todas. Mi obsesión por el entrenamiento facial alcanzó nuevas alturas durante el encierro, cuando la falta de un traslado diario al trabajo, significó que finalmente tuve tiempo para tomarme 30 minutos de mi mañana para hacer una cantidad significativa de repeticiones faciales después de mi rutina de ejercicios de cuerpo completo. Este tipo de dedicación es común entre los fanáticos de FaceGym, un estudio que ofrece sesiones de esculpido facial con técnicas especiales de masaje. La compañía informa que sus ventas en línea (incluidas las clases y los productos) han aumentado un 700% hasta la fecha.

Para aquellos que no están listos para comprometerse con un gimnasio, hay una gran cantidad de cuentas de Instagram dedicadas a masajes faciales y tutoriales de ejercicios. Anastasia Burdog, de 40 años, de @anyclass.faceonline cuenta con más de dos millones de seguidores y utiliza una técnica de tensar y soltar que a menudo se conoce como ‘gimnasia facial’. Ofrece sus clases en ruso, pero no es necesario que comprendas el idioma para entender la esencia de la instrucción. (Además, las imágenes del antes y después convencerán a cualquiera en darle a su rostro el tratamiento estilo Liberace). Luego está Karina Trigubchak de Ucrania, de 30 años, cuya piel es tan suave como la palma de un bebé. Si bien solo ha estado activa públicamente en su cuenta durante aproximadamente un año, ha estado practicando ejercicios faciales durante más de cinco años. ‘La esencia de mi curso es muy diferente al masaje o al fitness facial. El fitness facial bombea los músculos de la cara, lo que esencialmente no es correcto’, escribe en ruso. ‘Todos los problemas, como arrugas de expresión, pliegues en la cara, se deben a músculos espasmódicos y acortados. Por eso, mi técnica tiene como objetivo relajar los músculos del rostro’. Llámenme mentirosa, pero cada vez que tengo un momento, me pellizco las cejas a la Trigubchak con la esperanza de devolverle la vida a mis ojos.

Los resultados de todo este ejercicio son evidentes para mí, pero ¿la ciencia lo respalda? He escuchado escepticismo en torno a mi larguísima rutina facial matutina, principalmente de mi madre y amigos que se preguntan constantemente si los resultados son permanentes. Pero el dermatólogo médico y cosmético Hadley King señala que hay evidencia en varios estudios de que estos entrenamientos faciales funcionan a largo plazo. Sin embargo, señala que esos estudios involucraron una técnica informada: ‘Los sujetos seguían una metodología de masaje específica y rigurosa y no se trataba de un simple frotamiento al azar’. Con ese fin, King sugiere que se necesitan mejores datos para respaldar la magia de los entrenamientos faciales. ‘No entendemos todos los mecanismos’, dice. ‘[Pero] hay algunos datos limitados que muestran que podría haber resultados reales de estas cosas’. Mientras espero la seguridad adicional de que mi rutina está respaldada por datos sólidos, todavía estaré masajeándome la cara todas las mañanas, ese pómulo ganador en mi mejilla no miente.

Fuente: VOGUE

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